Hace un mes, el proyecto que busca construir una desaladora a un costado del exclusivo sector de Salinas de Pullally reactivó su tramitación ambiental para abastecer de agua a cinco comunas de Valparaíso. En una nueva ronda de observaciones, los organismos públicos exigieron al titular comprobar la idoneidad del hábitat de relocalización para especies como la llaca y el sapo de cuatro ojos, y presentar información sobre la extensión de las raíces del naranjillo.
Por qué importa. Se trata del proyecto denominado “Sistema de Captación, Desalación y Distribución de agua de mar, sector Huaquén, región de Valparaíso”, que cuenta con una inversión estimada de US$ 119 millones.
- La iniciativa, que ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en julio de 2025, contempla abastecer con agua para uso industrial y/o potable a las comunas de Papudo, La Ligua, Zapallar, Cabildo y Nogales.
- Se estima que el proyecto tendrá una capacidad máxima de producción de 240 litros por segundo, lo que puede representar una fuente relevante en contextos de escasez.
- La iniciativa reactivó su tramitación ambiental en junio de 2026 tras responder un documento de 117 de páginas que contenía las exigencias de organismos públicos, las cuales fueron presentadas en octubre de 2025.
- Los pescadores artesanales de Pichicuy y comunidades aledañas se han mostrado resistentes al proyecto argumentando el impacto que podría tener en sus actividades.
- A poca distancia del proyecto se ubica Salinas de Pullally, un exclusivo sector conocido por sus amplias casas de veraneo y por playas reconocidas entre surfistas por la calidad de sus olas.
Relocalización. En la segunda ronda de observaciones de los organismos públicos a la iniciativa, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) calificó de “insuficientes” la información presentada por el titular para demostrar que el lugar elegido para relocalizar a las especies rescatadas es el adecuado.
- “Si bien el titular describe los atributos ambientales presentes en el área receptora, no desarrolla un análisis comparativo que permita verificar su equivalencia ecológica respecto de las áreas de captura para cada una de las especies objetivo”, apuntó el servicio ligado al Ministerio de Medio Ambiente.
- El organismo solicitó complementar los antecedentes técnicos que permitan sustentar la idoneidad del área receptora para los animales conocidas como llaca, el sapito de cuatro ojos y el sapo rulo, especies que están consideradas en el plan de rescate de la empresa.
Naranjillo. El SBAP también indicó en sus observaciones que el titular reconoce que no existen estudios que indiquen con precisión hasta dónde llegan las raíces de los árboles endémicos llamados naranjillo y tayú del norte.
- “Aun así, propuso establecer zonas de resguardo de 12 y 30 metros alrededor de estos árboles, sin presentar evidencia técnica o científica que demuestre que esas distancias son suficientes para evitar daños a sus raíces durante las obras”, dijo el ente público.
- El servicio exigió a la compañía ampliar la información técnica para el naranjillo y el tayú del norte. Que incorporen antecedentes sobre la extensión y profundidad de las raíces de estas especies.
Conadi. La Corporación Nacional de Desarrollo Indigena (Conadi) pidió que la empresa presente una imagen aérea con la ubicación de las prácticas ancestrales de la comunidad diaguita Araya Araya.
- El organismo público ligado al Ministerio de Desarrollo Social detalló que la imagen debe contener la localización de las reuniones, talleres, ceremonias y los sitios de interés cultural de la comunidad.
SAG. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) apuntó que el titular no propone medidas para mejorar el hábitat del área de relocalización de las especies, salvo la construcción de algunas madrigueras para arácnidos.
- El organismo público, ligado al Ministerio de Agricultura, solicitó a la empresa incorporar un plan para enriquecer el hábitat con más refugios, agua y alimento.
- Según el SAG, la solicitud tiene como objetivo aumentar las probabilidades de supervivencia de los ejemplares y reducir el riesgo estrés, depredación y mortalidad tras su relocalización en otra zona.
