La iniciativa que ingresó al Sistema de Evaluación Ambiental contempla una capacidad instalada de 170,6 MW en Mostazal. El proyecto refleja el creciente atractivo de O’Higgins como polo solar estratégico por su cercanía a Santiago y a los principales centros de consumo eléctrico.
Lo nuevo. Hace unos días ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el proyecto Planta Solar La Hornilla, que contempla una inversión de US$ 120 millones para desarrollar una central fotovoltaica de 170,6 MW de potencia instalada en la comuna de Mostazal, en la Región de O’Higgins.
- La presentación de la iniciativa refleja cómo las regiones de la zona central siguen captando inversiones en generación solar, pese a los problemas de congestión y vertimiento que enfrenta actualmente el sistema eléctrico.
Los detalles. La planta contempla la instalación de 233.632 paneles solares de 730W cada uno, montados sobre estructuras con seguidores solares de un eje. La central tendrá una potencia instalada de 170,6 MWp y podrá inyectar 151,6 MWac al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
- La etapa de construcción se extenderá por 17 meses y requerirá una dotación promedio de 400 trabajadores, con un peak de hasta 650 empleos.
- En operación, el proyecto tendrá una vida útil estimada de 30 años y funcionará mayoritariamente de forma remota, aunque contará con personal técnico para labores de inspección y mantención.
- Según la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada por el titular, la propuesta busca contribuir a las metas de descarbonización y diversificación de la matriz energética definidas en la Política Energética 2050.
- También apunta a reducir emisiones atmosféricas mediante generación renovable y aportar nueva capacidad energética frente al crecimiento de la demanda eléctrica.
El avance en la zona central. La Hornilla se suma al fuerte avance de proyectos solares en la zona central del país, donde empresas energéticas han acelerado inversiones tanto en O’Higgins como en la Región Metropolitana, en medio de la transición hacia una matriz más limpia y la necesidad de fortalecer la infraestructura eléctrica.
- En los últimos meses han ingresado al sistema iniciativas por cientos millones de dólares, impulsados por Engie en Tiltil y Colina, además de parques fotovoltaicos desarrollados por Grenergy, EDP, Grupo Cox y Verano Energy y Bastián Solar en O’Higgins.
- Este último busca emplazarse en la comuna de Rengo y contempla una potencia instalada de 150MW, junto con obras de transmisión asociadas, incluyendo líneas eléctricas de 23KV y 220KV, además de una subestación elevadora.
- Varios de estos proyectos incorporan sistemas de almacenamiento en baterías, tecnología que la industria considera clave para evitar los problemas de congestión y vertimiento de energía que afectan al sistema.
El atractivo de O’Higgins. El académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Santiago, Humberto Verdejo, asegura que la Planta Solar La Hornilla “se perfila como uno de los desarrollos fotovoltaicos de gran escala más relevantes ubicados cerca de la Región Metropolitana”, particularmente por su emplazamiento en la Región de O’Higgins, una zona que “está adquiriendo cada vez más importancia dentro del mapa energético del país”.
- A su juicio, una de las principales ventajas de este tipo de propuestas es su cercanía a Santiago y a la zona central, donde se concentra una parte relevante de la demanda eléctrica nacional.
- “A diferencia de muchos proyectos emplazados en el norte, acá la energía se produce mucho más cerca de los centros de consumo, lo que ayuda a reducir pérdidas en transmisión y disminuye la presión sobre la infraestructura eléctrica de larga distancia”, señala.
- Verdejo agrega que la zona central ha comenzado a adquirir un rol estratégico debido a que permite evitar parte de los problemas de congestión y vertimiento que afectan a varias regiones del norte del país, donde existe una alta concentración de generación solar.
- El académico también plantea que el mercado eléctrico chileno está entrando en una nueva etapa. “Durante muchos años, el foco estuvo puesto principalmente en aprovechar la alta radiación solar del norte grande. Sin embargo, hoy el desafío no es únicamente generar energía renovable, sino también lograr que esa energía pueda inyectarse y transportarse de manera eficiente dentro del sistema eléctrico”, sostiene.
