El exfrentista fue trasladado desde Rancagua al Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas), donde ya había estado el año pasado, cuando se realizó un tratamiento médico en Santiago. Su entorno acusó entonces que tenía “dos horas de patio al día”. Llegó al módulo de alta seguridad, donde no debiera tener contacto con los internos ligados al crimen organizado, que están en el área de máxima seguridad.
Lo nuevo. Mauricio Hernández Norambuena —el ex frentista condenado a dos penas de 15 años de cárcel cada una por el crimen en 1991 del senador UDI Jaime Guzmán y por el secuestro, cometido ese mismo año, de Cristián Edwards—, fue trasladado este miércoles por la tarde desde la cárcel de Rancagua al Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (Repas).
- Su traslado, informó Gendarmería en un comunicado, correspondió a “una gestión técnica y normativa, que responde a medidas de seguridad penitenciaria, por tratarse de un interno de alta connotación pública, por lo que su perfil criminógeno hizo recomendable su traslado”.
- Hernández Norambuena, conocido también como Comandante Ramiro, ya había estado en el Repas entre agosto y octubre del año pasado, donde fue llevado mientras se realizaba tratamientos médicos en Santiago.
- Su entorno acusó entonces que tenía visitas “reducidas al locutorio”, es decir sin contacto físico con éstas, además de “dos horas de patio al día”.
- Esas horas de patio las compartía con una decena de otros internos del módulo de alta seguridad, que está separado de la unidad de máxima seguridad donde están los miembros del Tren de Aragua.
- Este esquema se mantuvo en su regreso de este miércoles, donde llegó a la unidad de alta seguridad, no a la de máxima seguridad, que está ocupada, principalmente, por internos vinculados al crimen organizado.
Su vida en Rancagua. En la cárcel de Rancagua, donde estuvo hasta este miércoles por la mañana, contaba con numerosas visitas y sesiones médicas semanales que le realizaba la anestesióloga y terapeuta neural Carla Pellegrin “para tratar el dolor crónico de rodillas y espalda”.
- La médico es hermana menor del exlíder del frente Raúl Pellegrin, cuyo cadáver apareció en 1988 en el río Tinguiririca de O’Higgins. La Corte Suprema confirmó su muerte por torturas, pero rechazó el recurso de casación impugnando la absolución de cuatro carabineros.
- Las visitas, sin techo de inscritos, las obtuvo tras una batalla judicial en que la Corte Suprema dejó sin tope el límite de 10 visitantes que tenía.
- La periodicidad de las visitas, iniciadas por resolución judicial en 2021, era semanal, lo que generó incomodidad en el penal, por su extensión. Mientras Hernández era atendido en la enfermería, otros internos con problemas de salud quedaban esperando.
El fracaso de la petición de indulto. El 23 de diciembre de 2025, su abogado y sobrino Mauricio Menares admitió que el entonces Presidente Gabriel Boric estaba impedido legalmente de indultarlo, a pesar de la campaña impulsada por su entorno y el exalcalde Daniel Jadue (PC), para perdonar su pena.
- En el programa de YouTube “Que el pueblo viva” explicó que esto se debía a que su condena incluía el delito terrorista.
- El abogado aludió con esto a los artículos primero y sexto de la ley 18.050 de indultos particulares.
- “El indulto no procederá respecto de los condenados por conductas terroristas calificadas como tales por una ley dictada de acuerdo al artículo 9° de la Constitución Política del Estado”, consignó el segundo párrafo del artículo 1 de esa norma.
- Las penas que cumple Hernández Norambuena son como autor inductor de atentado contra una autoridad política con resultado de muerte, respecto de Jaime Guzmán y de asociación ilícita terrorista en calidad de jefe y de secuestro terrorista, de Cristián Edwards.
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