Luis Felipe Gazitúa, presidente de Bicecorp, consejero de Sofofa, y titular del capítulo chileno del Consejo Empresarial Chile–Perú (instancia que esta semana concretó su reunión anual, la que incluyó una audiencia protocolar con el Presidente Kast), sostiene que Chile tiene condiciones para atraer más inversión peruana, pero advierte que para lograrlo debe recuperar competitividad, agilizar permisos y generar mayor certeza regulatoria. También aborda el impacto del megapuerto de Chancay y los desafíos de la integración económica entre ambos países.
-¿Qué tan atractivo sigue siendo Chile para los inversionistas peruanos?
-Chile sigue siendo un mercado atractivo por su institucionalidad, profundidad financiera, red de acuerdos comerciales y estabilidad relativa. Hay espacio para mayor inversión peruana en muchos sectores de la economía, tal como lo hacemos las empresas chilenas en Perú.
-¿Cómo evalúa hoy el nivel de integración económica entre Chile y Perú?
-Diría que estamos ante una relación madura, muy profunda y con bases sólidas. No sé si hablaría del “mejor momento”, porque siempre hay desafíos, pero sí de una etapa con enorme potencial. Chile y Perú tienen comercio, inversiones, empresas operando en ambos mercados y una frontera muy dinámica. El desafío ahora es pasar de la integración tradicional a una agenda más moderna que apoye la competitividad conjunta de ambos países en un contexto global desafiante.
–¿Dónde ve las principales oportunidades para profundizar esa relación económica en los próximos años?
-Vemos oportunidades en inversión bilateral, facilitación del comercio, logística, minería, energía, servicios, conectividad digital y capital humano. La relación ya no debe medirse solo por comercio de bienes, sino por la capacidad de generar cadenas de valor, proyectos conjuntos y una mayor integración empresarial.
Y eso es precisamente lo que estamos impulsando en el Consejo Empresarial Chile–Perú, al amparo de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) en Chile y de la Sociedad de Comercio Exterior (Comex) en Perú, que hoy se convierte en una valiosa herramienta de continuidad en la relación bilateral. La agenda que proponemos proyecta esa relación hacia el futuro, abordando competitividad, integración fronteriza, energía, minería, conectividad, innovación y desarrollo del capital humano.
-En un contexto de incertidumbre política en Perú, ¿podría Chile convertirse en un destino más atractivo para nuevas inversiones peruanas?
-El aumento de inversión peruana en Chile debería ser inspirada en una estrategia de diversificación, así como empresas chilenas invierten en Perú, empresas peruanas pueden encontrar en Chile una plataforma regional complementaria. Por definición la inversión privada trasciende los ciclos políticos, sin embargo es más fácil emprender inversiones privadas donde existe un ambiente favorable a ello.
-¿Qué lectura hace de una elección presidencial tan estrecha como la que vive actualmente Perú?
-Una elección estrecha muestra una sociedad políticamente dividida y un escenario que exige prudencia, diálogo y estabilidad institucional. Para los inversionistas, más que el nombre del ganador, lo relevante será la claridad de las reglas, el respeto institucional y la capacidad de generar confianza.
-Si se produjera un escenario de mayor incertidumbre política tras las elecciones, y triunfara el candidato de izquierda, Roberto Sánchez, ¿cómo podría impactar eso las decisiones de inversión en la región?
-Toda incertidumbre política puede postergar decisiones de inversión. Pero evitaría plantearlo como una reacción automática. Lo importante es que Chile sea capaz de ofrecer condiciones atractivas por mérito propio: certeza jurídica, permisos razonables, estabilidad regulatoria, infraestructura y oportunidades de crecimiento. Si Chile hace bien la tarea, puede atraer inversión peruana cualquiera sea el ciclo político.
Corredores bioceánicos
-¿Qué potencial tienen los corredores bioceánicos para el desarrollo económico y logístico de Sudamérica?
-Tienen un potencial enorme si se abordan con una mirada práctica. Brasil necesita mejores salidas al Pacífico y Chile y Perú pueden jugar un rol relevante como plataformas logísticas hacia Asia. Pero para que eso ocurra no basta con infraestructura: se requiere coordinación aduanera, seguridad, pasos fronterizos eficientes y reglas claras.
-¿Qué papel deberían desempeñar Chile y Perú en el desarrollo de estos corredores?
-Chile y Perú no deberían competir solamente por carga; deberían trabajar juntos para fortalecer el corredor Pacífico sudamericano. Hay espacio para complementar puertos, servicios logísticos, zonas industriales y conectividad digital.
Puertos y competitividad
-¿Cómo cree que la entrada en operación de Chancay reconfigura el mapa logístico y portuario de la región?
-Chancay es un proyecto muy relevante y puede modificar la logística del Pacífico sudamericano, especialmente en la conexión con Asia. Más que verlo como una amenaza, Chile debe leerlo como una señal de que la competencia portuaria y logística regional se está elevando.
-Frente a ese escenario, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrenta Chile para mantener su competitividad?
-Chile debe acelerar inversión portuaria, mejorar accesos terrestres, reducir tiempos logísticos, digitalizar procesos y avanzar en infraestructura habilitante. La competitividad portuaria ya no depende solo del puerto, sino de toda la cadena logística.
Medicas económicas en Chile
-¿Está haciendo Chile lo suficiente para fortalecer su atractivo como destino de inversión?
-Chile mantiene fortalezas importantes, pero no puede darlas por garantizadas. La competencia por inversión es cada vez más fuerte. Necesitamos recuperar dinamismo, acelerar permisos, dar certeza regulatoria y construir una cartera clara de proyectos. Todo esto redundará en crecimiento y mejores oportunidades y calidad de vida especialmente para los que mas lo necesitan.
-¿Las medidas impulsadas hasta ahora por el Gobierno apuntan en la dirección correcta? ¿Qué otras acciones considera necesarias para impulsar la competitividad y atraer inversiones?
-Hay señales positivas cuando se habla de inversión, infraestructura y simplificación, pero el desafío es la ejecución. Lo que falta es velocidad, coordinación público-privada y foco en competitividad. La OCDE ha recomendado a Chile acelerar permisos, fortalecer infraestructura resiliente y publicar una cartera unificada de inversiones prioritarias para atraer capital de largo plazo. Hoy vemos señales que van en esa dirección, el desafío es que éstas se aceleren y nuestro país pueda tomar la senda del crecimiento.
