Coordinador Eléctrico prioriza la recuperación tras apagones: “Nunca se puede eliminar la posibilidad de que ocurran”

A poco más de un mes de asumir como director ejecutivo del Coordinador Eléctrico Nacional -cargo que ocupa desde el 1 de mayo-, Ramón Castañeda afirma que su foco ha estado en cerrar los capítulos de los apagones que afectaron al país y en reducir las brechas de cumplimiento en el sistema de transmisión, a partir de un plan de 20 medidas y el informe enviado a la SEC. Aquí aborda los desafíos pendientes y el impacto de la sequía.


-¿En qué ha estado centrado en este primer mes a cargo del Coordinador Eléctrico Nacional?

-Justamente en este periodo, un mes, he estado involucrándome e informándome en detalle de cuáles son las tareas que nosotros tenemos por delante. Y lo primero es ir cerrando el capítulo del apagón, aplicando todos los aprendizajes del año pasado, y desarrollando y llevando adelante los planes que se establecieron.

Nosotros establecimos internamente un plan de 20 medidas, y por otro lado, se hizo un informe que hace poco se publicó —el Informe Anual del grado de cumplimiento de los Coordinados del Sistema Eléctrico Nacional, que fue enviado a la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) un día antes de su llegada al organismo— con todas las brechas que las empresas coordinadas tienen. Ese plan de 20 medidas hay que ponerlo en práctica, y esas brechas hay que cerrarlas, y ese es el desafío número uno para este año, en paralelo, por supuesto, mirando lo que viene para el futuro.

¿Cómo se abordan ahora las brechas que dejó el apagón y que siguen abiertas?

-A eso se refiere justamente este informe que se emitió con las brechas. Lo más importante ahí es la proactividad de las empresas coordinadas en desarrollar los planes y ponerlos en práctica para cerrar esas brechas de cumplimiento que tienen que ver, por ejemplo, con la disponibilidad de ciertos sistemas de comunicación para que nosotros podamos, efectivamente, a la hora de operar el sistema, tener la visibilidad de los activos, de cómo está su condición de funcionamiento antes de utilizarlos, antes de despacharlos, como se usa en la jerga de la industria.

Ese es un ejemplo, hay varios otros capítulos, pero al final son cuestiones técnicas que no son, digamos, imposibles de resolver, ni siquiera te diría que son tan difíciles, pero toman tiempo, eso es verdad, no son inmediatas. Y, por lo tanto, lo importante es acelerar, acelerar este año para cerrar esas brechas.

-¿Cómo ha sido la respuesta de las empresas frente a estas brechas de cumplimiento?

-Nosotros hemos tenido una ronda de reuniones en este periodo con los gremios, con algunas empresas, y lo que vemos es que ellos son conscientes de estas brechas y de estas deficiencias de cumplimiento, son conscientes de lo que tienen que hacer para cerrarlas. Por lo tanto, nuestra expectativa es que, con la ayuda de las autoridades eso vaya, efectivamente, ocurriendo y de manera rápida este mismo año.

-¿Está hoy el sistema más preparado para enfrentar un nuevo apagón?

-Ahí hay dos cosas, una es que pueda ocurrir y otra es cuánto tiempo se toma para la recuperación del sistema. Nosotros, entre los aprendizajes, por supuesto que hay medidas que se tomaron ya inmediatamente el año pasado, para contener algunas de las posibilidades de que esto ocurra, y eso se trabajó y hay todavía algunas cosas en marcha. Ahora, nunca vas a llegar a la imposibilidad, nunca se puede eliminar la posibilidad de que ocurran, y por eso es tan importante la recuperación.

En el mes de agosto nosotros vamos a realizar un simulacro, que anteriormente se había hecho de forma un poco más parcial, pero esta vez lo vamos a hacer de una forma bien completa. Sin duda, va a ser una oportunidad para verificar que todas estas medidas que ya se pusieron en práctica desde el año pasado se transforman en una capacidad, en una musculatura de recuperación del servicio mucho mayor que la que tuvimos el año pasado, en febrero.

-¿Cómo está impactando la sequía en la operación del sistema eléctrico hoy?

-La sequía es un desafío sin duda transversal. En el caso del sector eléctrico afecta lo que es la capacidad de producción de energía hidroeléctrica, que sigue siendo importante para el sistema, pero tiene un impacto cada vez un poco menor comparado con lo que era hace algunas décadas o algunos años atrás. Hoy día se refleja fundamentalmente en precios.

La falta de disponibilidad de energía eléctrica incrementa la generación térmica, y eso aumenta los costos de operación, pero en los informes que se han hecho en marzo se ve que, en los próximos doce meses, hay energía suficiente para satisfacer los consumos, y en algunos escenarios muy extremos se aumenta lo que es la producción térmica con centrales diésel, que son las que contaminan más y son más caras, y, por lo tanto, son los escenarios más complejos. Pero no son escenarios de déficit, son escenarios de aumento de costos.

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