El verdadero despertar de la izquierda. Por Cristián Valdivieso

Director de Criteria
Parlamentarios de izquierda el pasado 10 de mayo durante la votación del sueldo mínimo. Crédito: Agencia UNO.

Esta vez fue la derecha -la ultraderecha como la llaman-, la que conectó con la clase trabajadora, entre otras cosas, porque esta izquierda parece avergonzarse de aquello de lo que Allende se enorgullecía: la patria, las empanadas y el vino tinto. Por contraposición, se ha embriagado de globalismo, city bikes, anteojos con marco allendista pero sin aumento, particularismos y un feminismo universitario, iluminado y pequeñoburgués que poco conecta con las grandes mayorías.


Bastaba ver lo desencajado, por algunos pasajes francamente angustiado, que se veía al Presidente Boric hablándole al país aquella aciaga noche del 7M, para augurar lo duros que serían los días siguientes para el oficialismo. Tan duros que en Palacio más de alguien habría preferido una noche larga, un sueño profundo, ojalá sin amanecida.

Es que la derrota había sido tan dura, que la oposición ni siquiera necesitaba noquear al gobierno. Era cosa de dejar correr las horas y las intrigas palaciegas, las cobradas de cuentas entre las distintas almas oficialistas y la falta de agenda gubernamental, se encargarían de aquello.

Pero la oposición, como si sintiera el peso de la culpa de tener al gobierno contra las cuerdas, obvió, o quizás culposamente negó, aquella máxima de nunca interrumpir a tu enemigo mientras se está equivocando.

La retahíla de chascarros opositores partió en boca de quien se había transformado en la gran sorpresa de la elección de consejeros constitucionales. “¿Por qué cresta, siendo mayoría, tenemos que llegar a acuerdos con la minoría?”, se despachó en una entrevista Luis Silva, borrando de un plumazo toda la disposición al diálogo que había mostrado tras su elección.

El segundo paso en falso de la oposición vino de la mano de la presentación de un proyecto alternativo a la ley corta presentada por el gobierno para que las Isapres cumplieran el fallo de la Corte Suprema. Un proyecto que tuvo pocas interpretaciones distintas a una suerte de perdonazo encubierto y que obviamente no tuvo eco ni en afiliados al sistema ni entre la ciudadanía.

La guinda de la torta opositora la puso el diputado Andrés Longton al interpelar con la candidez de un niño y la incompetencia de un novato a una ministra del tonelaje político de Carolina Tohá.

En fin, una seguidilla de errores opositores que estos días le devolvieron el aire y algo de la agenda al oficialismo, pero que en ningún caso soslayan la pavorosa pesadilla que se instaló en la izquierda tras la votación popular del 7M recién pasado.

La pesadilla de haber dejado de interpelar al pueblo, a esa clase obrera referente principal de la izquierda y que esta vez optó mayoritariamente por la derecha. Igualmente, acongojante habrá sido tomar nota de que su mejor desempeño fue en las comunas de más ingresos del país y que resultaron una oferta electoral más atractiva, más luminosa para los grupos de mayor capital económico y cultural.

Esta vez fue la derecha -la ultraderecha como la llaman-, la que conectó con la clase trabajadora, entre otras cosas, porque esta izquierda parece avergonzarse de aquello de lo que Allende se enorgullecía: la patria, las empanadas y el vino tinto. Por contraposición, se ha embriagado de globalismo, city bikes, anteojos con marco allendista pero sin aumento, particularismos y un feminismo universitario, iluminado y pequeñoburgués que poco conecta con las grandes mayorías.

De pronto, pareciera que esta nueva izquierda, tan crítica del hecho que la derecha criolla haga copia de recetas de las derechas extremas en el mundo, está igualmente presa del mismo síndrome de no saber quién es y tener que buscar afuera su identidad.

Nada nuevo ni que no pudieran prever. Lo dijo recientemente en una conferencia el filósofo norteamericano Michael Sandel, referente del sector, por cierto: “las izquierdas, de ser los representantes de los trabajadores se transformaron en los representantes de los universitarios y las clases altas. No tiene nada de extraño que la clase obrera les dé la espalda.”

Es que, -sigamos con Sandel-, “la gente tiene preocupaciones reales y justas que la izquierda se ha negado a escuchar. La inmigración, por ejemplo, se siente como una amenaza para muchos, aunque no lo sea para las elites”.

Visto así, sólo cuando esta nueva izquierda woke se enfrente cara a cara con la pesadilla de negarse a sí misma, despertará verdaderamente. Por ahora, chascarros opositores mediante, sólo recuperó circunstancialmente el aire.

Para seguir leyendo columnas de Ex-Ante, clic aquí.

Publicaciones relacionadas

Marcelo Soto

Febrero 21, 2024

Max Colodro: “El Segundo Piso de Boric es inexistente”

Créditos: UAI.

El doctor en Filosofía y académico de la UAI analiza el caso Convenios, que por estos días vive días cruciales, señalando que “es muy difícil que el Presidente no haya conversado en detalle con Crispi”. Por otro lado dice que la derecha tiene una oportunidad histórica de formar una alianza que vaya de Republicanos a […]

Abogada Internacionalista. Investigadora Senior, AthenaLab

Febrero 21, 2024

Chile ante La Haya por conflicto Palestina-Israel: cabos sueltos. Por Paz Zárate

La ex subsecretaria de RREE Ximena Fuentes expuso este martes ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Es poco probable que lo que Chile diga en sus escritos o alegatos sirva a las deliberaciones de la Corte. Pero para Chile, la forma y fondo de esta actuación son relevantes. Al interés nacional, que es siempre nuestra consideración primaria, de poco le sirve una política exterior personalista, poco transparente y pretenciosa. Misma cosa […]

Juan Pablo Sallaberry

Febrero 20, 2024

Juez Urrutia otorgó beneficio carcelario a narco con quien comparte abogado, pese a objeciones de Gendarmería

El juez Daniel Urrutia y su abogado Carlos Quezada

En la nómina de reos de la Cárcel de Alta Seguridad a los cuales el juez Daniel Urrutia ordenó entregar beneficios carcelarios se encuentra el colombiano Rafael Marín Vielma, condenado a 15 años de prisión por tráfico de drogas. Su abogado defensor en la causa fue Carlos Quezada Orozco, quien también es abogado del juez […]

Marcelo Soto

Febrero 20, 2024

Juan Cristóbal Guarello: “Hay una cosa muy beata en la manera en que el Gobierno aborda las barras bravas”

Imagen: Entrama Cultural.

El periodista deportivo y escritor Juan Cristóbal Guarello lleva un par de décadas investigando el tema de las barras bravas violentas que tienen al fútbol chileno en la cornisa. “Son pequeños narco, bandas delictuales que se van a hacer fuertes al estadio. Van a demostrar poder, van a marcar territorio”, afirma.

Por Ana Josefa Silva, crítica de cine

Febrero 20, 2024

Mubi: 12 películas indispensables para quienes amamos el cine. Por Ana Josefa Silva

Póster de lo nuevo de Molly Manning Walker, disponible en Mubi.

Quien se declara cinéfilo, sabe que esta plataforma es ineludible. Aquí hay clásicos del cine, así como lo más selecto de los últimos años. Hacer esta lista y reducirla a solo 12 títulos es muy difícil. Pero allá va.