Temporales: Se estiman pérdidas sobre los US$ 750 millones y emergencia sería la más costosa de la década

El sistema frontal ha afectado desde Atacama hasta Los Ríos y dejó más de 15.000 viviendas con daños, caminos interrumpidos y problemas en actividades productivas. Aunque el Gobierno todavía no entrega una estimación del costo de la emergencia, el economista Patricio Rojas considera que probablemente superará los US$759 millones alcanzados por las inundaciones de 2023. Se anticipa un impacto sobre el Imacec de julio.


Qué observar. El sistema frontal que golpea a Chile desde el 14 de julio comienza a perfilarse como una de las emergencias climáticas más costosas de la última década. Su impacto abarca diez regiones y combina daños en viviendas e infraestructura pública con interrupciones en electricidad, agua potable, minería, agricultura, transporte y comercio.

  • La dimensión económica aún no ha sido determinada. Los ministerios de Obras Públicas, Vivienda, Agricultura, Minería y Energía se encuentran levantando información sobre los daños sectoriales, mientras el Gobierno anunció una prórroga en el pago de impuestos para los contribuyentes de las zonas afectadas.

La comparación con 2023. El principal punto de referencia es el sistema frontal de junio de 2023. El Ministerio de Hacienda calculó entonces un daño económico de US$759 millones, entre las regiones de Valparaíso y Biobío, según la presentación realizada por el entonces titular de la cartera, Mario Marcel, ante el Senado.

  • De ese total, US$628 millones -el 83%- correspondieron a infraestructura pública y viviendas. Los daños en rutas y caminos alcanzaron US$280 millones; en viviendas, US$222 millones; en defensas fluviales y encauzamiento de cauces, US$63 millones, y en puentes, US$57 millones.
  • Los US$131 millones restantes estuvieron asociados a la actividad e infraestructura agropecuaria. El mayor costo se concentró en canales de riego extraprediales, seguido por cultivos, maquinaria, instalaciones productivas, ganado y colmenas.

La proyección. El economista Patricio Rojas considera probable que el temporal de julio supere aquella cuenta por su extensión territorial y la diversidad de actividades alcanzadas.

  • “Considerando que este evento climático ha impactado desde la Región de Atacama hasta Los Ríos, afectando infraestructura pública y a varios sectores económicos, probablemente superará los costos incurridos en 2023, que, de acuerdo con Hacienda, sobrepasaron los US$750 millones”, señaló.

Las pérdidas del comercio. La CNC calculó que el comercio minorista de las 31 comunas más afectadas acumula pérdidas superiores a US$14,3 millones. La cifra podría acercarse a US$19 millones si empeoran las condiciones climáticas. La estimación considera un universo de más de 30.500 empresas.

  • La Región de Coquimbo concentra el mayor impacto, con pérdidas calculadas entre US$9,9 millones y US$12,1 millones. Después aparecen Valparaíso, Biobío, Atacama y La Araucanía. En el ámbito comunal destacan Coquimbo, La Serena y Ovalle.
  • El gremio incorporó el efecto de que la emergencia coincidiera parcialmente con un fin de semana, cuando el comercio registra habitualmente una mayor actividad. La estimación no incluye necesariamente todos los daños físicos en locales, inventarios o equipamiento.

El catastro agrícola. Colliers detectó daños en superficies sembradas con trigo, avena y cebada entre Atacama y Biobío debido a la inundación prolongada. En Huasco, Alto del Carmen, Combarbalá, Monte Patria e Illapel se registraron afectaciones en equipos de riego, casetas, instalaciones eléctricas, tranques y canales.

  • También se observaron voladuras de techos en invernaderos y galpones utilizados para almacenar forraje, producto de ráfagas que superaron los 100 kilómetros por hora en zonas como Pichilemu.
  • Rodrigo Gil, gerente del Área de Campos de Colliers, explicó que el daño en los frutales es más acotado porque la mayoría de las especies se encuentra en receso invernal. Sin embargo, la consultora registró caída de cítricos y paltas en proceso de maduración en sectores costeros de Valparaíso y O’Higgins debido al viento.

La minería. El Consejo Minero informó que las grandes compañías activaron sus protocolos preventivos, aplicaron restricciones operacionales y mantuvieron un monitoreo permanente de sus instalaciones. Pese a la magnitud del temporal, el gremio aseguró que no se han registrado incidentes.

  • Las empresas también pusieron maquinaria, personal y apoyo logístico a disposición de las autoridades para colaborar en el despeje de caminos y asistir a las comunidades afectadas.
  • La situación más compleja está en la pequeña minería. SONAMI solicitó un plan extraordinario para más de 600 productores agrupados en 26 asociaciones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso, afectados por daños en caminos, accesos e infraestructura crítica.

El efecto sobre la actividad. A la lectura de daño acumulado se suma un efecto de corto plazo sobre la actividad: el impacto debería reflejarse directamente en el Imacec de julio, con minería y agricultura como los sectores más golpeados.

  • La economista senior de BCI, Francisca Pérez, anticipa que el temporal afectará directamente el Imacec de julio, cuya proyección preliminar estaba en torno al 1,9% y que se actualizará a la baja, especialmente por las interrupciones experimentadas por la minería y la agricultura.
  • En los meses siguientes, el sector EGA (electricidad, gas y agua) podría beneficiarse de la mayor acumulación de agua disponible para la generación hidroeléctrica. Esto compensaría parcialmente el impacto negativo inicial sobre la actividad, junto con la normalización de las operaciones y las labores de reparación.

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