Las dos mayores mineras del mundo volvieron a fracasar en su intento por fusionarse, tras semanas de negociaciones marcadas por profundas diferencias en valoración, control y reparto de poder, cerrando así un proceso que buscaba dar origen a un gigante global del sector.
Lo nuevo. Las gigantes mineras Glencore y Rio Tinto confirmaron este jueves que pusieron fin a sus conversaciones para una posible fusión, cerrando así el tercer intento en más de una década por combinar sus operaciones.
- El acuerdo, de haberse concretado, habría dado origen a la mayor minera del mundo, con una capitalización estimada en torno a los US$ 260 mil millones.
- Ambas compañías habían informado el pasado 8 de enero que se encontraban en conversaciones preliminares sobre una eventual combinación de algunos o todos sus negocios.
- Sin embargo, este jueves comunicaron que, tras varias semanas de negociaciones, concluyeron que no era posible alcanzar un acuerdo que generara valor para sus respectivos accionistas.
- Una fuente cercana al proceso citada por el Financial Times señaló que “la brecha era demasiado grande”, debido a que las valoraciones de ambas partes seguían estando muy alejadas, pese a las intensas conversaciones sostenidas en las últimas semanas.
Diferencias por valoración y control. En su comunicado, Glencore sostuvo que los términos centrales de la oferta potencial no reflejaban adecuadamente el valor relativo de sus activos.
- En particular, cuestionó que la propuesta contemplara que Rio Tinto mantuviera los cargos de presidente y director ejecutivo, además de una participación mayoritaria en la compañía combinada.
- Según la minera anglosuiza, esa estructura subvaloraba de manera significativa su contribución al grupo resultante, incluso antes de considerar una prima de control.
- La empresa subrayó que su negocio de cobre, su cartera de proyectos de crecimiento y el potencial de sinergias no fueron debidamente reconocidos en las condiciones planteadas.
- Glencore concluyó que, bajo esos términos, la operación no beneficiaba a sus accionistas y no reflejaba su visión del valor de largo plazo “a lo largo del ciclo”.
La postura de Rio Tinto. Por su parte, Rio Tinto explicó que evaluó la operación bajo los criterios definidos en su Capital Markets Day de diciembre de 2025, enfocados en priorizar el valor de largo plazo y entregar retornos líderes a los inversionistas.
- Desde esa perspectiva, la compañía concluyó que no podía llegar a un acuerdo que generara valor suficiente para sus accionistas, por lo que decidió dejar de considerar cualquier fusión u otra forma de combinación con Glencore.
- La minera también confirmó que su decisión se enmarca en la Regla 2.8 del Código de Adquisiciones del Reino Unido, lo que implica que, en principio, no podrá presentar una nueva oferta en el corto plazo, salvo que se den ciertas condiciones excepcionales.
Un tercer intento fallido. El fracaso de este proceso marca el tercer intento frustrado entre ambas compañías por fusionarse. En 2014, Rio Tinto rechazó un acercamiento de Glencore, mientras que hacia fines de 2024 y comienzos de 2025 también hubo contactos preliminares que no prosperaron.
- El nuevo acercamiento, revelado en enero de este año, había reactivado las expectativas de una gran consolidación en la industria minera, en un contexto marcado por la creciente demanda de minerales críticos para la transición energética, como el cobre y el litio.
- Sin embargo, desde el inicio del proceso, analistas advertían sobre las dificultades para compatibilizar las culturas corporativas, las estrategias de negocio y las valoraciones de dos grupos con estructuras y prioridades distintas.
Reacción del mercado. El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados. Las acciones de Glencore registraron fuertes caídas en la Bolsa de Londres tras conocerse la ruptura de las negociaciones, mientras que los papeles de Rio Tinto también mostraron retrocesos, aunque más moderados.
- En su declaración, Glencore aprovechó de reforzar su estrategia independiente, destacando que cuenta con un negocio diversificado, una sólida franquicia de comercialización y una posición relevante tanto en el suministro energético actual como en los insumos clave para la transición energética.
- La empresa señaló además que ha simplificado sus estructuras operativas y que ha logrado, por segundo año consecutivo, cumplir sus metas de producción en los rangos comprometidos.
- Rio Tinto, en tanto, reafirmó su enfoque en disciplina de capital y rentabilidad, dando señales de que seguirá priorizando el crecimiento orgánico y las inversiones selectivas antes que grandes operaciones corporativas.
