Qué está dispuesto a ceder Quiroz para aprobar el corazón del Plan de Reconstrucción tras el primer avance en el Senado

Tras la aprobación en general del proyecto por 3 votos contra 2 en la Comisión de Hacienda del Senado, el ministro de Hacienda abrió la puerta a recibir cambios de la oposición. En el Gobierno transmiten que hay margen para ajustar normas como la invariabilidad tributaria, Sence y el crédito al empleo, pero no para desmontar el eje central de la reforma.


Qué sucedió. La Comisión de Hacienda del Senado aprobó este miércoles, en general, el proyecto de Reconstrucción Nacional, una de las principales apuestas económicas del gobierno de José Antonio Kast para reactivar la inversión, el empleo y el crecimiento.

  • La votación fue estrecha: 3 votos a favor y 2 en contra. El resultado permitió al Ejecutivo superar una nueva etapa de la tramitación, pero también dejó en evidencia que el paso por el Senado será más complejo que el avance que tuvo la iniciativa en la Cámara de Diputados.
  • Tras la sesión, el Gobierno intentó instalar una señal de apertura. El biministro del Interior y vocero, Claudio Alvarado, sostuvo que en la Sala esperan “recoger los planteamientos que legítimamente nos haga la oposición, analizarlos y buscar un consenso más amplio”. También dijo que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha sido claro en su disposición a recibir propuestas opositoras.
  • Durante las últimas semanas, Quiroz ya había abierto la puerta a modificaciones, aunque con una frontera nítida: negociar los bordes del proyecto sin afectar su corazón.

Por qué importa. El Plan de Reconstrucción no solo contiene recursos para las zonas afectadas por los incendios y medidas para reactivar la construcción. También incluye el paquete económico más ambicioso del Ejecutivo: rebaja del impuesto corporativo, reintegración del sistema tributario, crédito al empleo, incentivos a la inversión, simplificación regulatoria y normas de certeza tributaria.

  • Ese diseño ha sido defendido por Quiroz como la base de la estrategia del Gobierno para sacar a la economía del bajo crecimiento. Pero el debate en el Senado, en que se presentaron 49 expertos, se ha concentrado en otro punto: el impacto fiscal del proyecto y el riesgo de que los beneficios tributarios se adelanten a una recuperación de ingresos que sigue siendo incierta.

El margen de negociación. Quiroz ha evitado entregar una lista cerrada de concesiones, pero sí ha dado señales sobre las materias donde Hacienda podría introducir ajustes. “Siempre vamos a estar dispuestos a conversar, a hacer cambios y ajustes atendiendo las distintas realidades”, dijo el ministro en el Senado.

  • “No vamos a aceptar nunca la obstrucción, pero la conversación, absolutamente”. En Hacienda leen esa línea como una forma de distinguir entre la oposición que busca modificar el proyecto y la que, a juicio del Gobierno, quiere bloquearlo.

Los temas que podrían modificarse

Invariabilidad tributaria. El punto más sensible para la oposicón es la invariabilidad tributaria para grandes inversiones. La norma ha sido defendida por el Ejecutivo como una señal de certeza jurídica y tributaria, pero también ha generado reparos por su duración y alcance.

  • Quiroz no se ha abierto a eliminarla. Sí, en cambio, a revisar sus parámetros. El ministro ha dicho que la invariabilidad es “fundamental” para dar certezas hacia adelante, pero que existe disposición a conversar ajustes “a nivel paramétrico”.
  • En la práctica, eso podría traducirse en cambios al plazo a 20 años, como le propuso a la DC, como también tocar los requisitos de acceso, los montos mínimos de inversión, las condiciones de permanencia o los mecanismos de control. Es decir, acotar la norma sin renunciar al principio que la inspira.

Sence. Otro espacio de cambio está en la franquicia tributaria del Sence. Quiroz ha señalado que Hacienda trabaja una indicación para recoger propuestas surgidas durante la tramitación en la Cámara de Diputados.

  • El ministro ha dicho que la idea es tomar elementos de la propuesta original del Ejecutivo, pero también incorporar planteamientos de parlamentarios. El objetivo, según ha explicado, es que el uso de la franquicia sea más eficaz y eficiente.
  • Este punto es relevante porque se transformó en uno de los flancos técnicos del proyecto. El Consejo Fiscal Autónomo observó los efectos fiscales de varias medidas y recomendó avanzar hacia mayor neutralidad, con gradualidad, límites de costo y monitoreo.

Crédito al empleo. El crédito tributario al empleo también aparece entre las materias que podrían moverse. La Segpres lo mencionó como uno de los puntos donde podría haber ajustes, junto con la invariabilidad tributaria.

  • En este caso, los cambios podrían ir por la vía de topes, plazos, gradualidad, focalización o mecanismos de evaluación, sin desactivar el incentivo laboral.

Los bordes del proyecto. También hay normas laterales que podrían ser revisadas si se transforman en obstáculos para la aprobación. Entre ellas figuran materias vinculadas a propiedad intelectual e inteligencia artificial, compras públicas o disposiciones que no forman parte del núcleo tributario y regulatorio de la reforma.

  • Para el Ejecutivo, esas materias son más sacrificables que la rebaja del impuesto corporativo, la reintegración, los incentivos a la inversión o la agenda de permisos.

Telón de fondo. La apuesta de Quiroz parece ser una negociación quirúrgica: ceder en normas específicas, ajustar parámetros y mejorar resguardos fiscales, pero sin alterar el relato central del proyecto.

  • La aprobación 3 a 2 en la Comisión de Hacienda le dio aire al Gobierno. Pero el resultado también mostró que la reforma aún no tiene asegurada una mayoría cómoda en el Senado.
  • El desafío de Quiroz, ahora, será convencer a senadores de oposición o independientes de que puede modificar lo suficiente para reducir los riesgos fiscales y políticos, sin vaciar el contenido económico del Plan de Reconstrucción.

Leer a continuación