La mesa entre el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y senadores del oficialismo y la oposición logró este viernes su primer resultado concreto: ampliar el plazo para presentar indicaciones a la megarreforma. La decisión da aire a la negociación, pero no resuelve los nudos de fondo: la rebaja del impuesto corporativo, la invariabilidad tributaria, las compensaciones fiscales y el impacto de la exención de contribuciones en los municipios.
Qué pasó. La segunda reunión de la mesa de negociación terminó con un acuerdo procedimental: extender los plazos para ingresar indicaciones al proyecto.
- Las indicaciones de Medio Ambiente deberán presentarse hasta el lunes 6 de julio a las 20:00.
- Las indicaciones de Trabajo tendrán plazo hasta el miércoles 8 de julio al mediodía.
- Las indicaciones de Hacienda podrían extenderse hasta el viernes 10 de julio.
- La idea es que la Comisión de Hacienda sesione el lunes 13 y martes 14.
La mesa fue impulsada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), pese a que inicialmente el ministro Quiroz prefería una metodología basada en propuestas por escrito.
La señal política. Núñez salió de la reunión transmitiendo optimismo, aunque sin anunciar un acuerdo de fondo. “Me atrevo a decir que aquí vamos avanzando, acercando posiciones para incluso poder trabajar en un protocolo de acuerdo”, dijo.
- La presidenta del Senado sostuvo que existen temas “de principio”, donde oficialismo y oposición mantienen diferencias, pero también materias donde se puede avanzar con pragmatismo.
Qué se abre. El principal espacio que se abrió es la posibilidad de trabajar un protocolo de acuerdo que acompañe las indicaciones. Ese instrumento podría servir para ordenar compromisos políticos y fiscales en torno a los temas más sensibles de la reforma.
Dónde hubo avances.
- Compensaciones por la rebaja tributaria. Núñez dijo que, frente a la eventual disminución del impuesto de primera categoría, debe existir “una compensación importante” que asegure “la ejecución y la entrega de derechos sociales”.
- Municipios y contribuciones. La exención de contribuciones sigue siendo uno de los puntos más sensibles. Núñez planteó que deberá definirse si será focalizada o no, pero que debe haber una “compensación real” para los municipios.
- Crédito al empleo. El Crédito Tributario al Empleo, estimado en torno a US$1.400 millones, podría ser reducido. Ese punto había sido cuestionado por sectores opositores por su costo fiscal y por dudas sobre su efectividad.
- IVA a municipios. El senador Rodolfo Carter planteó eximir de IVA a los municipios, como una forma de reducir sus gastos y compensar parte del impacto por menores ingresos.
Los nudos que siguen abiertos.
- Impuesto corporativo. La rebaja del impuesto de primera categoría sigue siendo el corazón del proyecto para Hacienda y el principal reparo de la oposición. Se habla de que el Gobierno estaría dispuesto a compensaciones si el impuetso baja a 22% y no 23% como está ahora.
- Invariabilidad tributaria. Senadores opositores han planteado dudas sobre la constitucionalidad de la invariabilidad por 25 años. En subsidio, piden requisitos más exigentes, condiciones distintas y eventualmente un plazo renovable. El gobierno estaría abierto a realizar algunos cambios.
- Derechos sociales. La oposición busca garantías de que la menor recaudación no afectará el financiamiento de la PGU, gratuidad, salud, educación u otros compromisos sociales.
- Municipios. No hay todavía una fórmula cerrada para compensar la pérdida de ingresos por la exención de contribuciones.
- Equilibrio político. Quiroz debe mover votos opositores sin provocar una fractura en el oficialismo, donde Republicanos ha advertido que no apoyará cambios que debiliten el proyecto.
La presión desde la oposición. Antes de la reunión, el Comité Unido del Senado -integrado por la DC, PC, FA y FRVS- había advertido que no veía apertura suficiente del gobierno en el núcleo del proyecto.
- “El corazón de este proyecto es una rebaja del impuesto corporativo que implica una pérdida significativa de recaudación fiscal”, señaló el comité, apuntando a que esos recursos son necesarios para financiar salud, educación, vivienda y seguridad.
La presión desde el oficialismo. El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, también puso límites. En entrevista con Ex-Ante, advirtió que su sector no estará disponible para aprobar cambios que debiliten el proyecto.
- “No estaremos disponibles para debilitar el contenido del proyecto. Si esto ocurre, no nos quedará otra que votar en contra”, señaló.
Por qué importa. La ampliación de los plazos le da aire a Quiroz y a la mesa del Senado, pero también aumenta la exigencia política. El gobierno tendrá más días para ordenar indicaciones y buscar un protocolo de acuerdo, pero deberá demostrar si sus propuestas alcanzan para mover votos opositores sin romper al oficialismo.
Lo que viene. La negociación entra ahora en una fase decisiva. El primer acuerdo fue ganar tiempo. El segundo, mucho más difícil, será definir qué parte del corazón de la megarreforma está dispuesto a ajustar Hacienda para construir una mayoría más amplia en el Senado. Para eso tendrán toda la próxima semana, porque en Hacienda repiten que los plazos sigue siendo julio.
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