Si bien comprender las causas del estancamiento requiere reconocer el impacto del crecimiento económico en la recaudación fiscal y contar con estudios confiables de la evasión que permitan direccionar una estrategia efectiva contra este fenómeno, es mucho más importante volver a principios básicos al momento de estimar los ingresos que comprometen el financiamiento del gasto público permanente.
Desviación en los ingresos fiscales
El último informe de finanzas públicas del cuarto trimestre de 2025 dio cuenta de una desviación importante en las estimaciones de ingresos tributarios no mineros netos. Según las cifras reportadas, estos habrían crecido solo 1,5% respecto al ejercicio anterior, reportando un nivel de 16,4% del PIB, siendo que en el último IFP 2024 se proyectaba 17,1%. Esto implica una desviación cercana a 0,7% del PIB, equivalente a US$2.300 millones; a su vez, los ingresos tributarios netos totales, que se estimaban en 19% del PIB, cerraron el 2025 en niveles de 17,9%, dando cuenta de una desviación de 1,1% del PIB y creciendo solo 3,5% respecto al año anterior, en vez del 8,5% de crecimiento que se proyectaba.

Fuente: Dipres IFP 4T2025
En este escenario, los ingresos tributarios netos no mineros son incluso menores a los que existían hace 10 años, a pesar de sucesivas reformas tributarias, que buscaron incorporar recaudación, según los informes financieros, mayores ingresos prometidos de 3% del PIB reforma tributaria (Bachelet 2014), 0,6% del PIB ley PGU (2022) y 1,5% del PIB ley de cumplimiento tributario (2024), que a la luz de las cifras no tuvieron un éxito en su objetivo recaudatorio.
El principal componente que explica la desviación de los ingresos tributarios efectivos, según el informe de DIPRES, se encuentra en la tributación del impuesto renta del resto de los contribuyentes, tributación no minera que explica, con una desviación negativa de $ 1.400 millones, casi un 57% de la desviación en los ingresos tributarios totales.

Fuente: Dipres IFP 4T2025
Ajuste en las sobrestimaciones de ingresos fiscales
Ante este nivel de desviación en las estimaciones de recaudación fiscal y la constatación del estancamiento en los ingresos tributarios históricos, DIPRES ajustó a la baja las estimaciones de largo plazo en los últimos informes de finanzas públicas; incluso el Ministerio de Hacienda ha llamado a conformar una comisión que estudie las causas de los ingresos tributarios no mineros estancados.
De esta manera, de 19,8% del PIB de proyección de ingresos tributarios no mineros en 2028, el IFP del cuarto trimestre de 2025 proyecta 17,5%, una menor recaudación proyectada de 2,3% del PIB que diluye, por ejemplo, por completo el impacto de la ley de cumplimiento tributario, principal fuente de recaudación de la reforma de pensiones.

Fuente: Dipres IFP 4T2025
Volver a principios básicos al estimar los ingresos fiscales.
Si bien comprender las causas del estancamiento requiere reconocer el impacto del crecimiento económico en la recaudación fiscal y contar con estudios confiables de la evasión que permitan direccionar una estrategia efectiva contra este fenómeno, es mucho más importante volver a principios básicos al momento de estimar los ingresos que comprometen el financiamiento del gasto público permanente.
En efecto, uno de los principios básicos contables y financieros al momento de estimar los ingresos es siempre ser conservador, priorizando la seguridad sobre el optimismo. Este no es un principio nuevo; fue el aplicado a nivel de finanzas públicas del país durante sus mejores años en términos de trayectoria de los equilibrios fiscales entre ingresos y gastos permanentes.
En finanzas públicas, este principio debe buscar que los ingresos permanentes proyectados para financiar el gasto público sean ciertos y no meras estimaciones, pues toda desviación a la baja en las entradas de recursos fiscales proyectada se paga con un mayor déficit fiscal.
Consecuentemente, para el ciclo fiscal 2026 y siguientes, es recomendable volver al principio de realidad y conservadurismo, ajustando las proyecciones a datos históricos comprobables y el rendimiento real de las reformas tributarias, incorporando al menos los siguientes principios:
- Proyección conservadora de ingresos: Comparar el rendimiento de las reformas tributarias con la recaudación efectiva. En esta materia, DIPRES, en el último informe de finanzas públicas 2024, avanzó con las reformas generadas a partir del año 2020, determinando que estos cambios tributarios recaudaron a lo más cerca del 50% de los ingresos estimados; sin embargo, dejó fuera de su estudio el análisis de la gran reforma tributaria del año 2024, que convendría analizar.
Convendría incorporar en proyecciones futuras los correspondientes ajustes a la baja en el rendimiento de las reformas tributarias con excesivo optimismo. La última ley de cumplimiento tributario, según antecedente del FMI, no recaudaría más de 1/3 de lo estimado en régimen; sin embargo, se ha insistido en mantener el 100% de la estimación en las proyecciones. - Factor adicional de seguridad: En base a la experiencia de desviación en las estimaciones de ingresos fiscales de los últimos años, convendría incorporar un factor de seguridad, que no es más que incorporar un ajuste a la baja a la estimación original, en orden a cubrir desviaciones futuras, generando un factor de seguridad del financiamiento de gastos permanentes con ingresos permanentes ciertos. Este factor de resguardo debiera ser mayor en ingresos volátiles como los del cobre o litio, cuyo aporte está sujeto a mayor volatilidad en consideración a los cambios en los precios de estos commodities.
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El eterno retorno fiscal. Por Macarena García.https://t.co/TQr5TAuYKU
— Ex-Ante (@exantecl) February 15, 2026