El vicepresidente de la Región Andina de Mercado Libre en Chile, Alan Meyer, lidera una inversión récord de la compañía en el país que alcanzará los US$750 millones. Reconocido como el ejecutivo mejor evaluado del país por Cadem en 2025, ha sido clave en transformar el e-commerce en un motor económico.
El desembarco. Cuando a Alan Meyer (39 años) lo llamaron por primera vez para ofrecerle entrar a Mercado Libre, no se entusiasmó. No había oficina en Chile, el modelo era difuso y el comercio electrónico todavía no se convertía una industria consolidada. De hecho, ni siquiera le interesó profundizar en la propuesta.
- Pero la firma insistió y aceptó avanzar en el proceso de selección. Fueron 14 entrevistas. Ese número no es anecdótico para él. En algunos encuentros con alumnos de universidades chilenas ha explicado que ello demuestra dos cosas: la exigencia de la compañía y, al mismo tiempo, la incertidumbre de lo que estaban construyendo.
- En Argentina, Mercado Libre ya era el primer unicornio de la región, con cientos de trabajadores. En Chile, en cambio, era un proyecto.
- Más de una década después, Meyer -el primer empleado de la compañía en Chile- es el vicepresidente para los países andinos de Mercado Libre y el principal rostro de su operación en el país.
La mayor inversión en Chile. Desde el centro logístico de Mercado Libre en Colina —de 100 mil metros cuadrados—, Meyer anunció este martes la mayor inversión de la compañía en el país: US$750 millones para 2026, junto con la creación de 1.200 empleos y la expansión de su red logística y financiera.
- También adelantó la inauguración de un segundo centro de distribución con capacidad para más de 15 millones de productos.
- “Esta inversión refleja nuestra convicción de largo plazo con Chile y con el impacto que podemos generar en su desarrollo”, señaló Meyer frente al Presidente José Antonio Kast, que acudió a la actividad, y varios de sus ministros.
- No se trata de un anuncio aislado. Desde 2019, la compañía ha invertido unos US$2.400 millones en Chile.
La apuesta por la innovación. Alan Meyer, ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile y titulado dentro del top 5 de su generación, venía de de Cencosud antes de saltar a Mercado Libre. En la industria del retail había trabajado en el desarrollo del canal online de Paris. Conocía el comercio, pero también intuía que el modelo tradicional estaba cambiando.
- El desafío en 2014 fue hacer algo que en el mundo corporativo chileno no es habitual: armar una operación desde cero.
- No había medios de pago, no había logística, no había una propuesta clara. El marketplace era incipiente y mezclaba productos nuevos con usados en partes iguales.
- La estrategia emprendida por Meyer no partió por las grandes empresas, sino por las pymes.
- Ese fue el punto de partida real del negocio. Cerca de 500 pymes se sumaron en los primeros años y, según su propio relato, el 95% duplicó sus ventas año a año durante los primeros cuatro.
- Ese crecimiento tuvo un efecto indirecto: las marcas empezaron a mirar. No porque fueran convocadas, sino porque el mercado se estaba moviendo sin ellas.
La pandemia. En marzo de 2020, con la pandemia, la operación enfrentó un salto que podía transformarse en su mayor validación o en su mayor fracaso. Y pasaron de repartir medio millón de paquetes al mes a cerca de dos millones en cuestión de semanas. La demanda explotó, pero la infraestructura no estaba preparada.
- Había un límite físico evidente: camiones, rutas, personas. Y había, además, una presión que iba más allá del negocio.
- En ese momento, unas 20 mil empresas vendían a través de la plataforma. Tras la pandemia serían 35 mil.
- Meyer ha estimado que alrededor de 150 mil personas dependían directa o indirectamente de ese ecosistema. El riesgo no era solo operacional, era económico y social.
- La respuesta fue coherente con el tipo de empresa que estaban construyendo: resolver un problema logístico con tecnología.
- Optimizaron la asignación de paquetes, desarrollaron sistemas para definir rutas más eficientes y, en paralelo, comenzaron a construir su propia red logística. No era solo escalar, era rediseñar el modelo en tiempo real. Aquello terminó consolidando a Mercado Libre como algo más que un canal de ventas.
- Meyer ha vinculado directamente su estilo de gestión con su formación como ingeniero civil industrial: “Estudias una carrera donde constantemente estás obligado a justificar en base a data, a seguir un proceso que no deje espacio para dudas. Ese rigor se transforma en un hábito”.
Empresa tecnológica. Hoy, la transformación es completa. El marketplace dejó atrás los productos usados como eje y se convirtió en un sistema dominado por bienes nuevos. Más de 33 mil empresas venden en la plataforma, el 99% de las transacciones corresponde a productos nuevos y se despachan entre 4 y 5 millones de paquetes mensuales. Una de cada tres compras online en Chile pasa por ahí.
- Pero uno de los elementos más relevantes del modelo no es visible: el algoritmo. Meyer lo explica como una lógica donde no gana el más grande, sino quien entrega la mejor experiencia.
- Eso ha permitido que, pese a la entrada de grandes marcas, equivalente hoy a más de 2000, las pymes sigan capturando cerca del 80% del negocio.
- Ese diseño responde a una convicción que Meyer ha repetido en distintas instancias: el comercio electrónico no solo es eficiencia, es también una herramienta de acceso.
- “El comercio electrónico permite derribar fronteras geográficas y ofrecer oportunidades”, ha señalado en entrevistas.
- En mayo de 2025, Meyer fue reconocido como el ejecutivo mejor valorado del país en el estudio Marcas Ciudadanas de Cadem.
- También ha sido premiado como mejor ejecutivo del año (E&Y y El Mercurio, 2020), y logró un segundo puesto en líderes empresariales con mejor reputación digital (INC Consultores).
