El proyecto de US$ 113 millones busca dar continuidad operacional a dos faenas de la empresa canadiense Kinross en Copiapó. La chinchilla, especie roedora declarada monumento natural, ha sido una de las trabas relevantes que han levantado los organismos públicos desde el comienzo de la evaluación ambiental de la iniciativa.
Lo nuevo. Este jueves, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) entregó a la compañía minera Mantos de Oro, filial en Chile de la canadiense Kinross, el ICSARA (Informe Consolidado de Aclaraciones, Rectificaciones o Ampliaciones) para su proyecto denominado “Extensión Vida Útil Faenas La Coipa y Purén”.
- La iniciativa busca dar continuidad operacional a las faenas a través de la explotación de nuevas fases en los rajos Coipa Norte y Purén.
- El proyecto de las faenas se localiza en la comuna de Copiapó, región de Atacama, y cuenta con una inversión estimada de US$ 113 millones.
- Según el cronograma de la empresa canadiense, la iniciativa tendrá una vida útil de 9 años y comenzará la ejecución de las obras en julio de 2027.
- Los minerales de ambos rajos serán enviados a la planta de procesos ubicada en faena La Coipa, y a acopios de mineral ubicados en las inmediaciones de cada uno de los rajos con el objeto de alimentar a la planta por un periodo de 7 años.
- Ambos son yacimientos de oro.
Chinchilla. Uno de los puntos más cuestionados por los organismos públicos en la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la iniciativa es la afectación a la especie roedora chinchilla, donde los entes solicitaron “evaluar los impactos ambientales asociados a la afectación de la especie y, en el caso que corresponde, establecer medidas de mitigación, reparación y/o compensación”.
- En su anterior Adenda, el titular apuntó que “se priorizó la inspección de las cámaras en sectores con mayor actividad reciente, lo que explica que no se revisaran todas las unidades en esa campaña. Sin embargo, todas las cámaras se mantuvieron en funcionamiento continuo”.
- Ante esto, exigieron mejorar “el estándar metodológico en el seguimiento de las medidas asociadas al plan de manejo de la chinchilla, buscando la revisión de un mayor número de cámaras aun cuando algunas tengan más detección que otras”.
- Solicitaron detallar el diseño de monitoreos y los indicadores de éxito para medidas como rescate y relocalización de la chinchilla.
- “Se debe considerar que las acciones de traslocación y ocupación de madrigueras requieren un seguimiento de al menos tres temporadas reproductivas consecutivas; mientras que la actividad y presencia de la especie objetivo debe evaluarse durante toda la vida útil del proyecto”, apuntaron.
- Este roedor andino, declarado Monumento Natural y en peligro de extinción, ha sido una de las trabas relevantes que han levantado los organismos públicos desde el comienzo de la evaluación ambiental de la iniciativa en mayo de 2025.
Análisis de heces. En su Adenda, la empresa propuso implementar un programa de monitoreo para detectar de manera temprana variaciones significativas en la vegetación que sustenta el uso y forrajeo de la chinchilla.
- Con esto, el titular busca determinar si la cobertura y la densidad de las especies preferentes cambian interanualmente, si se modifican la riqueza y la composición florística.
- Ante esto, los organismos exigieron hacer entrega del programa en un documento independiente.
- Este deberá incluir análisis de heces de la chinchilla con el fin de determinar si existen cambios de dieta correlacionados a cambios en coberturas de especies vegetales.
Paisajismo. Los entes públicos también solicitaron al titular evaluar el impacto que la extracción adicional de recursos hídricos tendrá sobre los componentes paisaje y turismo, algo que, según los organismos, la empresa no ha aclarado y que pudiera no ser compatible con la actividad turística, debiendo en tal caso proponer medidas o compromisos.
