El Barrio Italia tiene buenas noticias: a un nuevo Mestizo, diseñado por Smiljan Radic, se suman propuestas como Pulpería Santa Elvira, Olivia Bistró, Gino Lautaro. Superando las falencias del pasado, el sector -donde vivió la familia Frei y se encuentra la Embajada de Italia-, se ha convertido en un polo gastronómico digno de visitar.
Qué mirar. Con sus cuadras arboladas, sin aglomeraciones y una oferta creciente de restaurantes, cafeterías y tiendas de diseño, Barrio Italia debe ser uno de los sectores con mayor identidad de Santiago. Tiene un ritmo más lento que el resto de la ciudad, pero también un espíritu ondero.
- Es un barrio de viejas construcciones, donde vivieron artesanos inmigrantes extranjeros, principalmente italianos. Además de la hermosa embajada de Italia y de centros educacionales, como el Liceo Carmela Carvajal, los presidentes de Chile Eduardo Frei Montalva (1964-1970) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000) vivieron en Hindenburg 683 durante décadas y su casa se encuentra transformada en museo.
- Es una especie de Williamsburg santiaguino, salvando las distancias, con su aire calmo y su pasado migrante.
- Eso sí, durante mucho tiempo la gastronomía no estuvo a la altura de las expectativas, salvo clásicos como Casa Luz o la pizzería Alleria, elegida entre las 50 mejores del mundo. Además cerró el club “The Jazz Corner”, donde tocaba el mítico Cristián Cuturrufo. Le faltaba dar el salto, que afortunadamente se ha ido haciendo realidad. Hoy es un polo gastronómico insoslayable en la capital, un destino que vale la pena recorrer.
- El crítico Álvaro Peralta cuenta que en 2015 recorrió el lugar y fue decepcionante. “Afortunadamente, casi una década después, Barrio Italia luce bastante diferente, con mucho más comercio de todo tipo, muchos más visitantes que antaño y a la hora de comer una oferta que comienza lentamente a hacerse variada e interesante. Los cafés, las galerías y las tiendas de diseño siguen estando ahí; pero ahora dialogan con sitios donde se puede comer y beber de buena forma”.
Nuevos en el barrio. Aparte de la Pizzería Argentina, In Pasta, La Uruguaya y otros restaurantes, han surgido nuevos locales que evidencian la buena salud del barrio. El más notorio es el nuevo Mestizo, el famoso restaurante de Vitacura, que entró en la lista de 50 Discovery. En una apuesta arriesgada abre una sucursal en Barrio Italia, en un edificio deteriorado que el arquitecto Smiljan Radic, ganador del premio Pritzker, ha remodelado de una forma muy especial, muy orgánica, sin ocultar las grietas de la construcción. Sin duda dará que hablar, porque es una propuesta sumamente atractiva, pero para algunos polémica.
- Otro estreno importante es Pulpería Santa Elvira, un notable restaurante que nació en Matta Sur hace siete años. Le tocó el estallido y la pandemia y estuvo a punto de naufragar. Su cocina con embutidos y carnes frías, más preparaciones de gran artesanía, pasó desapercibida por las protestas violentas.
- Javier Avilés hace preparaciones que rinden homenaje al pasado. Florencia Velasco está a cargo del servicio y el diseño. Desde el siete de abril comenzó a funcionar en Lincoyan con Tegualda, en una casa antigua, más grande que la anterior. El menú de cada día se escribe en una pizarra.
- La cronista gastronómica Loreto Oda, explica: “Tienen un menú degustación, que en este momento habla de los pueblos Changos y Lickanantay, ambos de Atacama, donde se crió Javier. Dentro de los cambios está que ahora contará con una versión vegetariana que debe ser pedida con tiempo. A esto se suma la mesa del “pellejo” para los sábados y domingos al mediodía, con platos al centro de mesa para compartir”. Funciona de martes a sábado en la noche y de jueves a domingo a mediodía.
- La pizzería Tony Lautaro ha tenido un resonante éxito en el MUT. Ahora su tío Gino abre en sociedad con la familia Reynes “Gino Lautaro”. El cocinero es Matías Arteaga, conocido por su trabajo en TV. El foco son las pastas, al estilo de Buenos Aires.
- La familia Reynes se asoció de nuevo con Matías Arteaga para crear Vecino, que se estrena en 2027. Habrá un lugar para escuchar vinilos, como en los famosos bares japoneses. El proyecto contempla una sala de conciertos.
- Detrás de Olivia Bistró están los cocineros Sebastián Jara y Roxanna Contreras. El nombre es un homenaje a la abuela materna de Sebastián. La idea es recuperar una comida familiar, con tapas, ceviches y tiraditos entre otras cosas. Abre a finales de año.
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