El espacio: la nueva frontera de la IA

El Ártico está mostrando señales de cambio más rápidas que las proyectadas hace 20 años, con temperaturas récord, menos nieve y un hielo marino en retroceso. Al mismo tiempo, la carrera por sostener la IA está empujando a las grandes tecnológicas a explorar la posibilidad de tener centros de datos en el espacio, mientras científicos japoneses desarrollaron un plástico que se disuelve en el mar y en la tierra se degrada en 10 días.


Crisis ártica: su calentamiento duplica al promedio global

Cambios acelerados. El reciente Arctic Report Card 2025 arroja una realidad inesperada: el Ártico se está transformando “más rápido” de lo que el mismo informe científico estimó hace 20 años. Hoy hay menos nieve, un hielo marino más delgado, temporadas de incendios más intensas. Los hallazgos de reporte son alarmante, de acuerdo a un reportaje de The Conversation.

  • De octubre de 2024 a septiembre de 2025, el aire ártico registró las temperaturas más altas de los 125 años de mediciones.
  • Este otoño fue el más cálido medido, y el invierno y el verano estuvieron “entre los más cálidos” del registro.
  • El calentamiento está intensificando el ciclo del agua, con más evaporación, lluvias y deshielos.
  • El Ártico se calienta a una velocidad de más del doble del promedio global, dice el informe publicado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

Más agua, menos nieve. El informe arroja, además, que el Ártico hoy es más húmedo, con precipitaciones récord en 2025. Esta atmósfera más cálida, reporta The Conversation, ha aumentado la evaporación, la lluvia, y el deshielo de nieve y hielo. ¿Resultado? “Tormentas de lluvia y tormentas de nieve más extremas” que alteran los flujos de los ríos y los ecosistemas.

  • En los últimos años, la nieve que ha caído durante junio es la mitad de lo que era en la década de 1960.
  • La máxima extensión anual de hielo marino (en marzo de 2025) fue la más baja en 47 años de registros satelitales.
  • Desde la década del 80, durante el verano, la extensión del hielo marino cayó en 50% y el hielo más antiguo (más de 4 años) disminuyó en más de 95%.

Océanos más cálidos y ríos “oxidados”. De acuerdo a la investigación, en agosto de 2025, las temperaturas de la superficie del mar se ubicaron entre las más altas registradas; en zonas del sector atlántico, hasta 7,2°C sobre el promedio de 1991–2020. También da cuenta del aumento de “ríos naranjas” asociados al deshielo del permafrost (suelo o roca congelado durante al menos dos años).

  • Más de 200 cuencas en el Ártico de Alaska muestran decoloración naranja, que tienen mayor acidez y altos niveles de metales tóxicos.

Impacto. El informe señala que los sistemas de monitoreo robustos son clave para resiliencia futura. Eso, en el entendido que preven que los próximos 20 años remodelarán el Ártico, lo que generará un impacto global.

La IA evalúa el espacio para instalar sus centros de datos

Una solución miles de kilómetros. El alto consumo energético y de agua, sumado a la fuerte inversión que requieren los centros de datos para sustentar la IA, tiene a los líderes de las grandes tecnológicas evaluando la factibilidad de ponerlos en órbita. Para varios es un camino que solucionaría el mayor problema de la IA. Como sea, por el minuto es más bien una declaración de intención que un hecho concreto.

  • Google anunció en noviembre que está trabajando en el Proyecto Suncatcher, que tendrá los primeros lanzamientos de prueba en 2027, según publica the New York Times.
  • Elon Musk dijo recientemente que en cinco años” entrenar IA en el espacio podría ser lo más barato.

Sin nubes. Poner centros de datos en órbita, sin nubes que bloqueen los paneles solares, significa el acceso casi continuo al sol para surtirlos de energía. A eso se suma, según NYT, una menor carga regulatoria y social, a diferencia de los terrestres.

  • En muchos lugares, publica NYT, existe oposición de las comunidades a la instalación de centros de datos por la cantidad de energía y agua que requieren.
  • Philip Johnston (de la empresa Starcloud) dijo que el tema ya “no es un debate, va a suceder… la pregunta es cuándo”.

El problema de los costos. La enorme inversión que hoy se requiere para llevar centros de datos al espacio hace inviable la alternativa. Pero esto podría cambiar, dicen los especialistas citados, si bajan de forma sustantiva los costos de los lanzamientos.

  • Pierre Lionnet, de Eurospace, estimó un costo de traslado de 8.000 dólares por kilo. Y 2.000 dólares por kilo en el caso de la tarifa más barata, que es SpaceX (de Elon Musk).
  • Un sistema de servidores puede superar 1.000 kilos.
  • Phil Metzger, de la U. Central Florida y ex integrante de la NASA, estimó que a partir de 200 dólares por kilo “la economía comenzará a tener sentido”.

Reemplazo constante. De acuerdo a las maquetas, los centros de datos orbitales tendrían la apariencia de grandes satélites con servidores al centro y “kilómetros de paneles solares” alrededor. Pero la realidad impone más desafíos.

  • Johnston dijo que habría que reconstruirlos cada cinco años, por el recambio típico de chips.
  • El espacio es frío, pero es vacío: para disipar calor se requerirían grandes radiadores, dice The New York Times.

Japoneses crean plástico que podría salvar los océanos

La solución japonesa. Investigadores japoneses desarrollaron un plástico que se disuelve en el mar y en 10 días se degrada en la tierra. Una innovación que podría cambiar la gestión de residuos de plástico, cuya producción -de acuerdo al Foro Económico Mundial- pasó de dos millones de toneladas en 1950 a 450 millones a principios de esta década. “Para 2050 podría haber más plástico que peces en el océano”, advierte el organismo.

  • Cada año, el mar recibe 19 millones de toneladas de basura plástica. De ellas, los ríos y las costas reciben cerca de seis millones.
  • Los estómagos de las aves de la isla de Lord Howe (en el Pacífico Sur) “crucen” por microplásticos, según científicos citados por el Foro Económico Mundial.

Química supramolecular: La clave de este plástico está en la química supramolecular, es decir, moléculas iónicas que funcionan como bloques de construcción, unidas por puentes de sal reversibles, lo que permite que el material sea resistente mientras se usa, pero se degrade al exponerse a un ambiente salino.

  • Durante su vida útil tiene una resistencia similar al plástico convencional.
  • Se degrada en horas al contacto con agua de mar.
  • En el suelo, su degradación se completa en 10 días, sin residuos tóxicos y sin microplásticos.

La promesa ambiental. De acuerdo a un artículo de la página web Plástico, el material evita uno de los principales problemas de los bioplásticos actuales: muchos se fragmentan o requieren compostaje industrial. En cambio, este plástico se descompone en condiciones naturales y permite la recuperación de parte de sus componentes.

  • No deja residuos sólidos.
  • El 91% de sus componentes serían reciclables tras la disolución.
  • Durante la descomposición, liberaría “nutrientes beneficiosos” para la vida vegetal.

Del laboratorio al mercado. Las aplicaciones propuestas por los investigadores incluyen envolturas de un solo uso, productos agrícolas, médicos de corta vida útil, componentes electrónicos y equipamiento de pesca que se degrade si se pierde en el mar.

  • Su aplicabilidad depende de la posibilidad de hacerlo comercial, bajar los costos y la adopción masiva.
  • El Foro Económico Mundial también alerta que, sin medidas urgentes, para 2050 podría haber “más plástico que peces” en el océano.

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