Especialistas enfrían optimismo por cese de guerra EEUU-Irán: petróleo tardaría en volver a niveles previos al conflicto

El acuerdo entre EE.UU. e Irán alivió a los mercados, pero especialistas en transporte internacional advierten que la normalización de Ormuz podría tomar meses. La reposición de reservas estratégicas limitaría la baja del petróleo y mantendría presión sobre fletes y combustibles. Banco Central de Chile mantuvo la tasa señalando que “el conflicto de Medio Oriente no se ha resuelto definitivamente”.


Qué observar. El acuerdo entre Estados Unidos e Irán cambió el ánimo de los mercados. La posibilidad de reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, provocó una fuerte caída del petróleo, un repunte en las bolsas y una baja del dólar global, que incluso llevó al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a anunciar una rebaja de “hasta $100” en el valor de los combustibles.

  • Un informe de Freightos, compañía especializada en datos y reservas digitales de carga internacional, pone una cuota de cautela al entusiasmo financiero al advertir que una cosa es el anuncio diplomático y otra muy distinta es la normalización efectiva del tránsito marítimo, los flujos de petróleo y los costos logísticos.
  • Según el análisis, Estados Unidos e Irán firmarían esta semana un acuerdo de paz provisional que incluiría la reapertura de Ormuz, posiblemente dentro de un plazo de 30 días, y abriría un período de 60 días para negociar un acuerdo definitivo.
  • El problema es que las partes todavía no han publicado el texto del memorando de entendimiento, por lo que persiste una alta incertidumbre sobre los detalles y el calendario real.

Por qué importa. El mercado reaccionó como si el principal riesgo energético de los últimos meses empezara a descomprimirse. El precio del crudo bajó porque los inversionistas anticipan que volverá a circular por la misma ruta. Antes de la guerra transitaba cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado mundial por el estrecho de Ormuz.

  • Freightos, sin embargo, advierte que ese retorno no será automático. Incluso si se levantan los bloqueos, existe consenso en que recuperar el tráfico previo a la guerra puede tomar meses. El estrecho se ha vuelto más complejo de navegar por la presencia de minas iraníes, lo que obliga a un proceso de desminado que no depende solo de una decisión política.
  • El informe señala que algunos países que podrían colaborar en esa tarea se muestran reticentes a hacerlo mientras no exista un acuerdo de paz definitivo.
  • El propio Consejo del Banco Central de Chile que mantuvo la Tasa de Interés de Política Monetaria (TPM) en 4,5% por unanimidad, adviertió que “el escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual… el conflicto en Medio Oriente no se ha resuelto definitivamente y la oferta mundial de petróleo no se ha normalizado”.

Los plazos. De acuerdo con Freightos, los expertos estiman que se necesitarían varias semanas para que los tránsitos diarios recuperen siquiera la mitad de los niveles previos a la guerra. Para normalizar los flujos de petróleo, el plazo podría extenderse hasta seis meses.

  • A eso se suman problemas operativos: buques cisterna fuera de posición, daños en infraestructura y tiempos físicos de traslado. Incluso cuando los barcos comiencen a zarpar, el crudo puede tardar cerca de siete semanas en llegar al Lejano Oriente. En el caso de productos refinados, como combustible marítimo o combustible para aviones, el rezago puede ser mayor, porque depende primero de la llegada de esos cargamentos de crudo.

Reservas estratégicas. Otro factor que puede limitar la caída del petróleo es la reposición de inventarios. Freightos plantea que muchos países priorizarán recomponer sus reservas estratégicas después del shock energético provocado por la guerra.

  • Eso significa que parte de la nueva oferta no necesariamente llegará de inmediato al mercado comercial. Por lo mismo, la presión a la baja sobre los precios del petróleo y los costos de combustible sería gradual. En otras palabras: el mercado puede haber corregido rápido, pero la economía real demorará más en sentir el repunte.

El efecto en Chile. El alivio externo también se reflejó en el mercado cambiario local. El dólar cayó $7,5 hasta los $886, su menor nivel desde el 20 de abril, de acuerdo a la Bolsa Electrónica. Fue, además, la sexta sesión consecutiva de caída del tipo de cambio.

  • La baja respondió a una combinación de factores externos favorables para monedas emergentes: menor demanda por dólar como activo refugio, retroceso del petróleo y un cobre que se mantuvo en niveles elevados. El dollar index bajó 0,16%, hasta los 99,22 puntos, mientras que el cobre avanzó 0,22%, hasta US$6,50 por libra.
  • “El movimiento se explicó principalmente por un escenario externo más favorable para monedas emergentes, con menor demanda por dólar como activo refugio y un cobre que se mantuvo en niveles elevados”, señaló Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica.

Telón de fondo. El acuerdo entre EE.UU. e Irán redujo el premio de riesgo financiero, pero no eliminó de inmediato el shock logístico. Esto implica que el alivio en petróleo, combustibles, inflación importada y tipo de cambio podría avanzar más lento de lo que sugiere la reacción inicial del mercado.

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