0,99 hijos por mujer: Por qué el mensaje presidencial va en la dirección correcta

Aunque diversas jurisdicciones han aplicado políticas públicas con resultados modestos, la impasividad no es una opción. Frente a este escenario, el presidente Kast anunció el ingreso de indicaciones al proyecto de ley de Sala Cuna Universal, modificaciones para mejorar la convivencia escolar, mayor libertad en proyectos educativos y la priorización del mérito estudiantil.


Durante la primera cuenta pública del Presidente José Antonio Kast, “familia” fue uno de los conceptos más reiterados. Definida por la Real Academia Española (RAE) como el grupo de personas vinculadas por matrimonio, parentesco, convivencia o afinidad, esta institución constituye el núcleo fundamental de la sociedad. ¿Qué nos dicen los datos para Chile? El INE advierte que sus miembros disminuyen progresivamente: la tasa global de fecundidad en Chile se posiciona como la menor del continente y una de las más bajas del mundo, registrando 0,99 hijos por mujer.

Estudios de organismos como el Banco Mundial, la ONU y la OCDE señalan que este fenómeno acarrea efectos perjudiciales a largo plazo en dos grandes dimensiones:

Por un lado, a nivel económico, afecta las proyecciones del PIB y la salud fiscal debido a tres factores: (1) contrae la oferta laboral, reduciendo la capacidad productiva potencial; (2) desmejora las finanzas fiscales, ya que la dependencia de la vejez (pensionados y presión sobre sistemas de cuidado) recae en menos trabajadores activos; y (3) desincentiva la inversión de las empresas en infraestructura física dentro de mercados en contracción, desviando capitales hacia regiones demográficamente estables.

Por otro lado, impacta la salud mental y el ámbito social. El envejecimiento poblacional y la pérdida de redes familiares convierten a la soledad en un problema crítico de política pública, provocando muertes solitarias de personas que pasan desapercibidas por días o semanas (Kodokushi/Godoksa).

Adicionalmente, la literatura apunta que el debilitamiento familiar acelera el envejecimiento cerebral y eleva el riesgo de padecer afecciones coronarias y accidentes cerebrovasculares.

Aunque diversas jurisdicciones han aplicado políticas públicas con resultados modestos, la impasividad no es una opción. Frente a este escenario, el Presidente Kast anunció el ingreso de indicaciones al proyecto de ley de Sala Cuna Universal, modificaciones para mejorar la convivencia escolar, mayor libertad en proyectos educativos y la priorización del mérito estudiantil. Asimismo, informó la creación de la Secretaría del Plan Chile Renace y la convocatoria a una Comisión Asesora Presidencial para el análisis de políticas pro-familia.

El mensaje presidencial avanza en la dirección correcta, pues las críticas cifras de fecundidad reflejan que nuestro país se encuentra rezagado. En el corto plazo -dada la importancia y urgencia del tema-  y bajo la discusión tributaria del Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social, resultaría deseable incorporar indicaciones que incluyan herramientas fiscales que respalden a las familias y a las mujeres que optan por la maternidad.

Medidas como disminuir el impuesto a la renta a mujeres con hijos, deducir de la base impositiva de los padres los gastos en educación, salud y cuidado, o subvencionar la tasa de interés del crédito hipotecario para la primera vivienda de familias con hijos, constituyen políticas demográficas orientadas a mitigar la incertidumbre económica de grupos familiares con niños y podrían generar un efecto estructural en nuestras tasas de natalidad.

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