A fines de mayo, la marca de autos japonesa Isuzu Motors abrirá su primera sucursal en Lampa, y entrará a competir en el segmento de camionetas, con foco en el mundo productivo, incluyendo sectores como agricultura, ganadería, forestal y telecomunicaciones.
Lo nuevo. La marca japonesa Isuzu Motors, reconocida a nivel mundial por la producción de vehículos comerciales y motor diésel de alto rendimiento, oficializó su ingreso al mercado chileno a través de una alianza estratégica con Grupo Kaufmann, compañía que cuenta con una amplia red de servicios entre Arica y Punta Arenas.
- Con más de un siglo de historia y una fuerte especialización en camiones y motorizaciones diésel, Isuzu ha construido su posicionamiento global en torno a la durabilidad y eficiencia operativa, atributos clave en industrias intensivas en el uso de autos.
- Lejos de ser improvisado, el desembarco de la empresa obedece a un plan de largo plazo que ubica a Chile como la puerta de entrada para su expansión en Latinoamérica, con miras a crecer en mercados como Perú, Colombia, Argentina y México.
- Su despliegue contempla una inversión superior a los US$ 30 millones, destinada a la adquisición de stock, el desarrollo de infraestructura y la puesta en marcha de su operación.
- En una primera etapa, la compañía instalará su casa matriz en Lampa (RM) la que funcionará como centro operativo y logístico —cuya apertura está prevista para el 28 de mayo—.
- Posteriormente, prevé ampliar su red a cinco sucursales entre Coquimbo, Valparaíso, Santiago, Concepción y Llanquihue, integradas a la red del Grupo Kaufmann.
Las tratativas. El acuerdo entre la automotora japonesa y Kaufmann, según comenta Sebastián Campos, gerente comercial de Isuzu, se venía gestando desde hace un año y medio, hasta concretar la representación que la marca buscaba para su ingreso formal al país. “Somos los representantes de la marca en Chile”, asegura.
- “Isuzu eligió Kaufmann dentro de las opciones que tenía por su trayectoria, que son más de 70 años en Chile”, señala. Y agrega que la compañía japonesa “vio en Kaufmann un aliado que podía cumplir con lo que ellos necesitaban para instalarse en el país, que es un mercado sumamente exigente y competitivo”.
- El movimiento marca además un cambio relevante en la estrategia de la sociedad en Chile. Previamente, Isuzu Motors había operado en el país a través de un joint venture con Chevrolet, bajo la cual comercializó distintos productos sin presencia directa de marca.
- El nuevo esquema, en cambio, implica un aterrizaje con operación y posicionamiento propios, lo que no solo supone construir marca, sino también pasar a competir directamente con actores con los que antes compartía mercado, aunque con otras etiquetas, incluyendo la misma Chevrolet.
Público objetivo. En términos de mercado, Campos menciona que la marca se especializa en autos diésel y apunta a un público amplio dentro del mundo productivo, incluyendo sectores como agricultura, ganadería, forestal y telecomunicaciones, donde la exigencia operativa es constante y la confiabilidad del vehículo es un factor crítico.
- A esto se suman empresas con flotas mediana —del orden de cinco a diez unidades— y, especialmente, pymes. En ese segmento, la propuesta no solo pasa por el producto, sino que también por el soporte y la continuidad operacional.
- Con esta estrategia, Isuzu entra a competir en uno de los nichos más desafiantes del mercado automotriz chileno: el de las camionetas medianas, donde participan actores consolidados como Toyota, Mitsubishi, Ford, Chevrolet, entre otros.
- Sobre las proyecciones de ventas, Campos menciona que la meta a doce meses son 1.200 unidades, y que después buscarán ir creciendo a un ritmo de 1.500 unidades, y hacia el tercer año, “estar buscando las 2.000 unidades”.
El contexto. El ingreso de Isuzu Motors se da en un mercado particularmente competitivo a nivel global. De acuerdo a Diego Mendoza, secretario general de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (Anac), el país se ha consolidado como uno de los más exigentes para la industria.
- “Chile es reconocido por los fabricantes como uno de los mercados más competitivos del mundo, con cerca de 90 marcas con ventas regulares y más de 1.400 modelos y versiones disponibles”, indica.
- Junto con ello, hace hincapié en la adopción de normas de emisiones cada vez más estrictas y una regulación en seguridad vehicular en constante actualización, lo que —según Mendoza— convierte al país en una especie de “laboratorio” para probar nuevos modelos ante de su expansión a otros mercados.
- En ese escenario, Mendoza plantea que el segmento de camionetas pick-up, donde Isuzu Motors busca posicionarse, representa cerca de un 20% de las ventas totales del mercado automotor, manteniéndose como una de las categorías más relevantes dentro del sector.
